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Cultivos para el huerto durante el invierno

En un huerto de espacio limitado la elección de lo que se necesita plantar para el consumo es muy importante, sobre todo cuando se trata de árboles frutales. Para una parcela de tipo medio habrá sitió para dos (a lo sumo tres) manzanos y, posiblemente, para un peral; así que es esencial elegir las variedades adecuadas.

Cultivo de manzanos en el invierno

Casi todos los manzanos se presentan bajo varias formas; las tres principales son: arbustiva, a media forma y a todo viento. Incluso los expertos no se ponen de acuerdo sobre quá forma es la mejor para un huerto pequeño, si bien quizá la más adecuada es la forma a todo viento.

Un manzano a todo viento tiene un tronco sin ramificar de 1,8 m de alto aproximadamente, con una serie de ramas que salen de la copa. Conforme va creciendo el árbol, las ramas se dirigen hacia arriba y hacia afuera, dejando mucho espacio por debajo para cultivar y cuidar otras plantas sin que las ramas se conviertan en un estorbo. Dicho de otra manera: las ramas ocupan el espacio aéreo y dejan libre el suelo que hay debajo de ellas para otros cultivos.

En un frutal arbustivo, las ramas nacen de un tronco corto, a unos 60cm de altura, y por lo tanto, están prácticamente al nivel del suelo, pudiendo llegar a tocarlo cuando están cargadas de fruto.

Un frutal a media forma está a medio camino entre el arbusto y el frutal a todo viento, con las ramas a 1,4 m por encima del nivel del suelo.

Cultivo de parras durante el invierno

Parece que un huerto no es tal si no tiene una parra. Es una planta que vive durante muchos años, cultivada en el exterior y bien dirigida por un soporte para que trepe, le dará sombra y, en su momento, unas ricas uvas para su mesa.

Trate de conseguir cepas jóvenes criadas en macetas en un vivero. Cuando las tenga en casa riéguelas y déjelas escurrir durante más o menos una hora antes de plantar.

Las vides necesitan cierta protección contra los elementos más rigurosos, lo que aconseja plantarlas al abrigo de un muro o valla orientada al sur. Si vive en una zona muy húmeda y con pocas horas de sol al año, como pueden ser las costas cantábrica y gallega, utilice el cultivo de invernadero.

En cuanto al suelo, servirá cualquiera de tipo medio para jardín. De hecho es un error plantar vides en un suelo rico, porque darán muchos renuevos débiles y poco fruto. Sí agradecerán en cambio un buen drenaje.

Para plantar, saque primero el cepellón de la maceta y a continuación, con un plantador, abra un hoyo en el suelo y meta en él la planta, extendiendo la parte inferior de las raíces. Apriete la tierra alrededor, riegue a fondo y aplique una cobertura de compost bien fermentado.

Cultivo de fresas durante el invierno

Una solución muy práctica en invierno para los fresales consiste en disponer sobre los montículos o lomos, un plástico negro, agujereado para que las plantas surjan por los agujeros.

De esta forma, la fruta siempre está seca, porque el agua de lluvia escurre inmediatamente del plástico y, además, no se salpica de barro.

Las plantas resultan también protegidas de los caracoles y el plástico negro es un medio perfecto de control de las malas hierbas.

Cultivo de cebollas de rama en invierno

¿Sabía que hay un miembro de la familia de las cebollas llamado cebolla de rama? Es una planta vivaz que renace año tras año. Tiene tallos de aproximadamente 1 m de altura, en cuyo extremo crecen unos pequeños bulbos (las cebollas) de tamaño parecido a los subterráneos. Si puede conseguirlos, este es el momento de plantar los bulbillos, lo que debe hacerse a 2-3cm de profundidad y 30cm de distancia entre unos y otros, en un suelo bueno y rico. Durante el primer año, las plantas centrarán sus energías en arraigar y formar un núcleo basal firme; a partir del segundo y durante muchos, darán cosechas abundantes. Guarde unos cuantos bulbos para poder plantar en el futuro.

Lo normal es recoger los bulbillos en el segundo año, a mediados de septiembre, y encurtirlos para usar como cebollitas de «cocktail» o bien para aromatizar guisos.

A partir del tercer año, puede cavar en otoño para sacar todo el grupo de bulbos básales formados bajo el suelo. Tienen un sabor excelente. Guarde un par de ellos y replántelos para asegurarse un suministro continuo.

La cebolla de rama es poco conocida. Produce bulbos por encima y por debajo del suelo, ambos para consumir

Cuidado de los espárragos

Durante el primer año de desarrollo, deje que las plantas aumenten su vigor con vistas a cosechas ulteriores. No se le ocurra cortar y comer los tallos de estos ejemplares todavía débiles. Durante los períodos de sequía, riegue en abundancia el bancal.

Durante el invierno hay que echar un vistazo (varias veces) a todo lo que tenga almacenado. Por ejemplo, ponga con cuidado las patatas en el suelo del garaje y compruebe con atención que no hay ninguna podrida. La enfermedad de una sola patata podrida puede propagarse a todas las del saco. Examine también las manzanas, zanahorias, remolachas y todo lo que pueda estropearse.

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