Imprimir

VERSION IMPRESION

Labranza de conservación

El cultivo mediante el arado del suelo genera una oxigenación en el mismo, el cual al contacto con la materia orgánica, genera una mayor salida de ésta, liberando a su vez una mayor cantidad de nutrientes, ocasionando así una fertilidad superior en la tierra.

La labranza de conservación, labranza cero o siembra directa sobre rastrojo, se caracteriza por la ausencia de araduras y rastrajes sobre el suelo, procediéndose únicamente al surco mínimo del suelo mediante la sembradora, generando una mínima ranura donde colocar las semillas.

Al realizar araduras, la productividad es mayor, pues, como decíamos, lo nutrientes liberado fertilizan la tierra. Sin embargo, a largo plazo, la tierra se vuelve improductiva y carente de materia orgánica. La labranza de conservación, en tanto, si bien consta de menores condiciones de producción vegetal, mantiene al suelo apto durante mayor cantidad de períodos, siendo provechosa a largo plazo.

Perjuicios y otras ventajas de la labranza cero

Como veíamos, tanto la labranza de conservación y el cultivo de arado, son do procedimientos que se comparan en base a sus frutos, lo cuales varían en corto y largo plazo. La labranza cero consta de una mayor posibilidad de conservación del suelo, en tanto el cultivo mediante el arado, si bien genera mayor productividad en la siembra inmediata, afecta al suelo al punto volverlo improductivo en menor cantidad de tiempo.

Por otro lado, con la siembra de arado se facilita la eliminación de malezas, diferencia que, en relación a la labranza cero, genera la necesidad de herbicidas. La siembra de arado, a su vez, con el tiempo genera la pérdida de permeabilidad del suelo y, posiblemente, la erosión del mismo.   

BricolajeHogar.net ©2008 todos los derechos reservados

Imprimir | volver <<