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Materiales de carpintería

Antiguamente los muebles se construían casi exclusivamente a base de labrados que facilitaban los encajes y ensambles entre los elementos. Posteriormente, algunos muebles cuyo gran peso dificultaba su traslado fueron concebidos de manera que pudieran montarse y desmontarse; con esta finalidad se empleaban unos accesorios metálicos que solían empotrarse con el objetivo de conseguir una mayor trabazón entre los elementos constitutivos del mueble, reforzados éstos por puntos de apoyo también labrados o aportados en relieve (como clavijas, dientes, etc.).

Asimismo se usaban accesorios directamente superpuestos a los maderos de un mueble con el simple sistema de fijación mediante tornillos, para contribuir al refuerzo o al escuadrado.

Muchos de estos accesorios han sido adaptados por el bricolador que no se considera suficientemente apto para conseguir buenos labrados o que, simplemente, carece de las herramientas apropiadas para llevarlos a cabo. A todos estos accesorios tradicionales se han sumado muchos otros concebidos especialmente para facilitar el trabajo del aficionado, pero también para facilitar el montaje (y desmontaje) de los equipos prefabricados (kits de montaje). Estos utensilios cobran un incremento cada vez más importante, ya que un paquete que ocupa poco espacio puede contener muebles que una vez montados alcanzan un gran volumen. Si se trasladaran tal como son definitivamente, exigirían un espacio considerable en el medio de transporte y requerirían unos medios que ya empiezan a ser raros para llevarlos o subirlos al sitio al que van destinados.

Tipos de materiales de carpintería

La mayoría de accesorios existentes en el mercado hasta hace muy poco eran casi exclusivamente de metal, pero actualmente existen muchos realizados con material plástico resistente y poco quebradizo.

Los hay de una sola pieza provista de los correspondientes agujeros (generalmente avellanados para alojamiento de la cabeza de los tirafondos) y se presentan en formas distintas que se avienen con la posición en que se reúnen los elementos del mueble.

En cambio otros están constituidos por dos elementos. Cada uno de ellos se fija en el otro y, al ser encajados entre sí, consolidan su posición y queda garantizada su fuerte trabazón.

Los elementos en ángulo, constituidos por una simple placa doblada, pero generalmente conseguidos por embutido y estampación, lo que les permite mucha más estabilidad y firmeza, pueden ser de hierro o de aluminio e, incluso, estar acaba dos en colores, además del que resulta de tratar con meros sistemas protectores el metal. Las diversas escuadras planas que se presentan en la página siguiente, a la izquierda, son algo más baratas, pero debido a su elemental sistema de fabricación no ofrecen tanta garantía de consolidación: carecen de la resistencia que tienen los elementos embutidos situados en la parte superior, salvo que sean de un material reforzado como el de base cuadrada grande con cinco agujeros que se halla en la parte izquierda de la base de la L. Finalmente, en el extremo de dicha base de objetos dispuestos en forma de L se halla una escuadra que, si bien está concebida especialmente como elemento de soporte de estante, puede muy bien ser utilizada, así como otros accesorios análogos, para unir entre sí maderos que se entregan en ángulo recto.

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