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Ruedas para muebles

No es usual cambiar el emplazamiento de los muebles, pues, generalmente, supone un esfuerzo importante. Pero hay cierto tipo de muebles que debido a su función y a su estructura requieren ser frecuentemente desplazados (carritos de servicio de té y de café, silloncitos, bancos de trabajo, soportes de aparatos electrodomésticos, etc.). En tal caso conviene poderlos empujar con comodidad sin dañar el suelo. La solución a este problema estriba en reducir con ruedas o patines el roce de los muebles con el suelo.

Criterios de elección

El tipo de accesorio a elegir depende en gran parte del peso del mueble y de la frecuencia con que debe ser trasladado. Otro aspecto a considerar es el sistema de fijación, que, como es natural, debe seleccionarse teniendo en cuenta las dimensiones y el material de las patas de los muebles. Los patines se fijan con unos dientes que poseen o mediante tirafondos o tornillos. El método más utilizado para las ruedas prevé, en cambio, una platina que se atornilla, o bien un perno hincado en un taco junto con una virola dentada. El primer tipo se atornilla simplemente por los agujeros de la base a la pata o al cuerpo del mueble. El perno alrededor del cual se orienta la rueda se halla encajado en el centro de la platina. El tipo de rueda con un perno y taco de alojamiento y con una virola dentada se aplica después de practicar un agujero en medio del pie de la pata. En primer lugar se inserta el perno en el agujero y luego la virola dentada se hinca en la madera que queda alrededor del agujero. Existen diferentes sistemas para que el perno quede sólidamente hincado y no se escurra. Para arrancar la rueda se tiene que ejercer una fuerte acción hacia fuera.

Otros tipos de fijación comprenden un simple perno fileteado como un tornillo. En otros casos la retención se logra mediante una virola o corona dentada colocada con los dientes hacia arriba para que pueda hacer mella en las fibras de las patas de una madera, especialmente cuando dichas patas son curvadas. Otros modelos utilizan machos fileteados que se enroscan en casquillos hembras igualmente fileteados y que se han fijado en un taladrado previo. Otros elementos con hembra fileteada se adaptan a patas huecas de tubos metálicos que se expanden al ser introducidos los machos.

Ruedas de tipo esférico

Las hay metálicas a base de acero y cuya versión más común tiene el aspecto de una esfera, si bien algunas de ellas poseen una especie de neumático de sección plana dispuesto en forma de faja inclinada sobre un cuerpo elíptico. Los diámetros más corrientes van de 40 a 90mm. En general, cuanta mayor dimensión tienen las ruedas, mayor peso pueden soportar. Los tipos más pequeños pueden soportar una carga de 125kg y los mayores hasta unos 400kg. Otro tipo de ruedas son de plástico, que pueden ser de nylon o disponer de un alma metálica con revestimiento de dicho material. Pero también las hay de plásticos duros o semiduros. Estos tipos soportan una carga inferior a los modelos equivalentes de metal (alrededor de 25-30 % menos), pero ofrecen un deslizamiento más sosegado sobre pavimentos duros. Algunas versiones con deslizamiento únicamente de plástico son concebidas para impedir la transmisión de electricidad estática por el roce sobre moquetas de fibras sintéticas y sobre estructuras metálicas, que adquieren una carga acumulada por el constante deslizamiento.

Ruedas simples

Este tipo de ruedas son más baratas que las de tipo esférico, pero tienen peor aspecto estéticamente. Por dicho motivo se montan en muebles en los que importa más la funcionalidad que la vistosidad, o bien cuando dichos aspectos no quedan a la vista. Se fabrican con elementos de fijación a base de platina o con perno; la rueda está recubierta en su parte de rozamiento con goma, plástica o nylon. Gira sobre un eje de acero dispuesto entre dos aletas en forma de horquilla de acero niquelado. La gama de las dimensiones disponibles es similar a la de las ruedas de tipo esférico. Hay que tener presente, de todos modos, que las ruedas estrictamente circulares poseen una resistencia menor que las de tipo esférico. Por ejemplo, una rueda con envoltura de nylon de 50mm de diámetro no soporta más de 36 kg; si la envoltura es de goma, no llega a los 27kg. Los tipos grandes tienen una resistencia que no llega a los 115kg. Una versión mejorada del tipo de rueda corriente es la de doble rueda aparejada. Los diámetros de las ruedas varían de 35 a 45mm, y la resistencia al peso es de 40 a 55kg.

Ruedas con discos compuestos

En apariencia, estas ruedas son casi idénticas a las ruedas sencillas, salvo por la presencia de un refuerzo de nylon o de otro material plástico en el cual se aplica un haz de deslizamiento. Éste suele ser de goma, pero también se emplean otros materiales plásticos especiales para soportar cargas pesadas. Sus dimensiones van desde 63 hasta 200mm, y la carga desde 32 hasta 300kg.

Discos y ruedas decorativos

Para muebles de estilo en los que las ruedas se tienen que subordinar al carácter del mueble, existen modelos en latón o en metales dorados. El estilo de estas ruedas "de época" varía desde formas pequeñas y sencillas, con un soporte a modo de virola que se ajusta en el extremo de las patas, hasta las formas clásicas con aspecto de garra y en cuyo interior se halla disimulada la ruedecilla, generalmente maciza. Algunas ruedas de latón tienen un perno fileteado que les permite, a la manera de un tornillo, ser alojadas en la parte inferior de una pata de madera maciza. Las hay con diámetros que nunca son inferiores a los 25mm. Una alternativa para soportar cargas ligeras la representan las ruedas con chapeado de latón y con diámetro de 80mm. Este tipo de rueda de un aro, recubierto con una faja de deslizamiento muy fina, suele utilizarse para carritos de té y aplicaciones similares.

Casquillos de apoyo

Uno de los aspectos negativos de las ruedas de cualquier tipo es que concentran la carga del mueble en zonas limitadas del suelo y pueden originar depresiones especialmente sobre moquetas y alfombras. El daño es evidente cuando el mueble se arrincona de manera definitiva y continúan en evidencia los sitios por los que han pasado continuamente las ruedas. Los casquillos de apoyo o soporte permiten eliminar este inconveniente. Están hechos de plástico transparente y coloreado, y son poco profundos, semejantes a platillos. Se colocan debajo de las ruedas para repartir la carga sobre un área mayor. La parte cóncava superior recibe la esfera o la rueda misma, impidiendo, sin embargo, que salga de ella.

Ruedas dobles

Otro método para evitar que las ruedas dejen una huella permanente sobre la superficie de un pavimento, pero conservando siempre la capacidad de girar libremente, es la utilización de equipos dobles de ruedas. Este sistema se suele adaptar en general para los archivos. Los equipos dobles de ruedas no son, estrictamente, tales ruedas, sino unos deslizadores de perfiles plásticos en forma de U que se colocan debajo de las ruedas (del tipo de ruedas sencillas), pero dotados de una base cóncava para proporcionar más amplio apoyo. Hay modelos con dos tornillos pasantes dispuestos horizontalmente a través de las aletas laterales, las cuales permiten bloquear las ruedas en caso necesario.

Patines para cargas reducidas

Estos sencillos accesorios constituyen unas buenas alternativas a las ruedas para el desplazamiento de muebles ligeros o para aquellos que sólo se desplazan en ocasiones contadas. Pueden ser de metal o de plástico. Los primeros consisten en hemiesferas con dientes aguzados que se hincan a golpe de martillo en la parte inferior del mueble. Los de plástico tienen forma más aplastada y se ajustan con tirafondos que fijan las plaquitas.

Patines giratorios

Cumplen la misma función que los patines fijos a diferencia de éstos, pueden girar en torno de un eje vertical como una rueda. Algunos poseen un eje descentrado y otros un perno central.

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