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¿cómo diseñar una cocina?

Los errores en la construcción o el diseño de una cocina suelen ocasionar perdurables consecuencias... y mucha incomodidad. Puertas que no se pueden abrir, un ambiente lleno de humo y olores, muebles que hay que correr para pasar de un lado al otro, filtraciones de agua y otras molestias que, a veces, se tarda años en solucionar definitivamente. E implican mayores gastos a la hora de corregirlos.

Generalmente, muchos de ellos se pueden prever cuando se diseña la cocina y otros se detectan en plena construcción: en ambos casos es posible solucionarlos.

Para poder reconocer a tiempo lo que luego puede convertirse en una fuente inagotable de dolores de cabeza, esta guía de problemas más comunes. Y también, las soluciones.

Por reglamentación municipal, la cocina debe tener ventilación. Sin embargo, el "detalle" fundamental es ubicar correctamente las ventanas: frecuentemente ocurre que, si la cocina está ubicada entre ventanas laterales, el humo no puede ascender por la campana, permanece en el ambiente más de lo deseable y al abrir las ventanas el extractor queda inutilizado.

La misma precaución corre también para impedir que la corriente de aire apague la llama de las hornallas (tampoco es muy seguro colocar la cocina frente a una ventana si no es fija). Es preferible instalarla en el lado opuesto.

Otro punto a considerar: la extracción de humo y olores. La cocina debería tener una campana que los capte y, mediante un conducto, los envíe fuera. Frecuentemente está provista además de un extractor, que fuerza esa circulación de aire hacia el exterior. Por último, existe la alternativa de proveer a la campana de un purificador, de manera que el humo que sale esté desprovisto de olores. Pero como se dijo, el purificador no suele ser muy eficaz si carece de una salida al exterior, que conviene prever.

Una ventaja de tener la cocina separada del comedor es justamente, que este ambiente tenga una circulación de aire más natural.

Si en la casa existe un calefón y está instalado en la cocina, conviene ubicarlo en un espacio cerrado y nunca en una corriente de aire que pueda apagar la llama del piloto.

Distribución del espacio dentro de la cocina

Una cocina cómoda es el resultado del buen ordenamiento de la cocina, la pileta y la heladera, con espacio suficientemente amplio para la mesada y el lugar para guardar.

Las mesadas más pequeñas tienen 0.90 m de largo e incluyen las bachas, por lo que el espacio que liberan para trabajar es mínimo y resulta insuficiente. No se puede preparar dos comidas simultáneamente y, mientras se cocina, hay que lavar para dejar libre el espacio.

El problema también influye en los espacios para guardar vajilla y alimentos. Deben ser cómodos, no tener demasiados rincones ni lugares de acceso intrincado. En una cocina es necesario que todo esté bien a mano. Para esto no hay reglas generales ya que en cada caso las necesidades son diferentes: una persona que: acostumbra cocinar necesita muchos utensilios y alimentos a los cuales acceder fácilmente. Si hay chicos, los muebles rebatibles y complicados para usar no resultan. En una casa donde se cocina poco la parafernalia se reduce y entonces es más fácil encontrar maneras de almacenar, aun en estantes abiertos, sin muebles.

Circulación dentro de la cocina

Una mala circulación dentro de la cocina la hace más insegura, no permite trabajar cómodamente y hace que dos personas en ella sean una multitud. Si el problema es crítico en aquellas de espacio reducido, puede también causar inconvenientes en las cocinas grandes pero cuya zona de paso coincide con aquella en la que otro está trabajando.

Ubicar las puertas teniendo en cuenta el área de la preparación de los alimentos es básico, pero también hay que prever el espacio que cubrirán al abrirse, de manera que puedan hacerlo con comodidad.

Por otra parte, está la comunicación de la cocina con otras áreas de la casa. Si no está cerca de algún acceso a la vivienda (preferiblemente que no sea el principal) ocasionará un trayecto largo y por zonas "inconvenientes" cuando una llega con las bolsas del supermercado.

Cuando la seguridad no es un problema, una solución es instalar muebles que den a la vez al garaje de la casa y a la cocina. De manera de poder ingresar las bolsas directamente al lugar donde se guardarán los alimentos y las provisiones. Si bien la solución resulta accesible, en casos muy específicos, la idea puede servir para proveer a la cocina de una solución semejante adaptada al espacio y al presupuesto disponible.

En una casa de dos plantas, la cocina debe estar instalada siempre en la planta baja, por razones casi obvias, de comodidad.

Otro error frecuente es no contemplar la circulación entre la cocina y el lavadero, teniendo en cuenta el espacio que ocupan quienes trabajan allí. No resulta suficiente calcular la conexión entre ambos con su correspondiente pasaje, sino diseñar el pasillo con lugar suficiente para permitir el paso de una persona de un ambiente a otro mientras otra lava o cocina. Normalmente esta dificultad es frecuente en las cocinas "pasillo", que resultan poco funcionales.

La cocina y el lavadero

Unir la cocina al lavadero suele ser un error común que se descubre normalmente tarde, cuando una tiene que dejar la ropa recién lavada sobre una mesada con comestibles o algún vestigio del reciente desayuno. Agruparlos puede ser, en algunos casos, la solución de algunos departamentos que no abundan en espacio. Pero si está por diseñar una cocina, lo mejor sería hacerlos contiguos (de manera de ahorrarse el traslado de caños en distancias más o menos grandes) para poder aprovechar la misma bajada del tanque y las cañerías... pero en espacios independientes, cada uno adaptado a su función específica.

Iluminación de la cocina

Diseñar una cocina (o una remodelación de ese ambiente) sin prever tomacorrientes a lo largo de la mesada de abajo es una buena forma de complicarse la vida. A partir de entonces deberá apelar al uso de prolongadores para hacer funcionar los electrodomésticos necesarios, algo bastante desagradable estéticamente, pero también, inseguro e incómodo.

Si sobre la mesada no se instalan alacenas, el problema es cómo iluminar la mesada y las piletas sin contar con el mueble que permita instalar una cenefa (y la iluminación central no suele ser suficiente para trabajar).

Si se han instalado grillas, se pueden optar por iluminar el plano de trabajo con lámparas de clip, que se colocan de acuerdo con las necesidades del caso y pueden variar su ubicación. Si se cuenta con estantes se puede instalar una cenefa en el inferior, para poder utilizar un tubo.

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