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Diseño interior

En más de una casa nueva, y sin duda en todos los departamentos, falta espacio para guardar cosas. Enseres de uso poco frecuente deben ubicarse junto con los útiles domésticos en lugares minúsculos, de modo que cuando se busca algo todo se desordena. Esto ocurre porque para disminuir los costos de la construcción y los alquileres suele reducirse la superficie cubierta, comenzando por las dependencias consideradas prescindibles. Pero con los años se acumulan en la casa muchas cosas que no son indispensables, pero de las cuales tampoco queremos desprendernos y así terminan por exceder la capacidad de los armarios y cajones.

El aprovechamiento adecuado del espacio y la creación de nuevos lugares para guardar cosas será en consecuencia, tarde o temprano, una cuestión prioritaria; pero, como el espacio habitable es demasiado precioso para convertirlo en depósito, y en la mayoría de los casos ya se aprovecha plenamente, la única posibilidad de ampliación reside en utilizar la tercera dimensión, altura.

El aprovechamiento de este espacio depende, por supuesto, de cada situación particular, por lo cual las siguientes propuestas no son sino ejemplos para la orientación del aficionado. Lo mejor es estudiar cada ambiente por separado para establecer sus posibilidades de modificación.

Una cocina bien instalada ya tiene suficientes armarios y gavetas que la dueña de casa ocupa en su totalidad; allí no es posible modificar nada, pero en el pasillo o en el vestíbulo ya pueden hacerse, generalmente, las reparaciones apropiadas. Así, por ejemplo, un guardarropas puede incluirse en un placar que cubre toda la altura de la pared, para ganar espacio útil con una mínima pérdida de la superficie de circulación.

Placares y roperos

Un depósito siempre práctico es el armario suspendido, pero su fondo, que puede construirse con tablas machihembradas, no debe sobrepasar la anchura de 1,50 m, a fin de lograr una adecuada resistencia a la carga. Por eso se ubicarán, preferiblemente en lugares angostos (tales como son los pasillos), con listones laterales de apoyo fijados con tacos expansibles en la mampostería o empotrados parcialmente en ella, para cubrirlos con el revestimiento de las paredes.

También en los baños pueden colocarse, a veces, armarios suspendidos aunque debe tenerse en cuenta que los objetos allí guardados están muy expuestos a la humedad, de modo que, a fin de no dificultar el secado del espacio no conviene cerrarlo con puertas.

Con cierta frecuencia, por encima y a los lados de los roperos de los dormitorios, hay un lugar que puede aprovecharse fácilmente arrimando el mueble hacia una de las paredes laterales y prolongando su techo hasta la opuesta. Así se obtiene, en la parte alta, un amplio espacio para guardar baúles y cajas, y en uno de los extremos, proveyéndolo de una barra para perchas, el lugar sirve para guardar prendas de diario.

Cubriendo el frente con cortinas que armonicen con el ambiente se da una terminación estética al espacio adicional obtenido, pero si se realizan en torno del ropero estructuras apropiadas, provistas de puertas, se logrará un conjunto más armonioso aún, y el mueble se convierte en un armario que cubre toda la pared. Lo más difícil en este último caso será lograr en las puertas nuevas una terminación acorde con las existentes, que sólo se conseguirá a la perfección cuando se trata de muebles pintados o si se aplican enchapados o laminados plásticos. Sin embargo, también se obtiene un efecto agradable cuando las partes nuevas se mantienen deliberadamente de otro tono de madera.

Habitaciones para niños

En las habitaciones infantiles también pueden realizarse trabajos para el mejor aprovechamiento del espacio. Instalando un diván en vez de una cama, por ejemplo, se puede aprovechar durante el día el lugar ocupado por ésta, y si además se incorpora una estantería, el arreglo será más práctico todavía.

Cuando hay varios niños, sin embargo, la mejor solución son las literas superpuestas que, si se desea, pueden ocultarse con una cortina cuando no se usan. Aunque a los mayores nos hacen recordar los dormitorios del cuartel, a los niños les causa placer trepar por las escaleras, y, de este modo, la habitación que con tres camas comunes sólo podía servir de dormitorio ofrece ahora suficiente lugar como para jugar y hacer las tareas escolares. Las medidas indicadas en el dibujo son las mínimas para ubicar tres camas.

Otros recursos de diseño

Otra manera de ganar espacios adicionales es mediante la construcción de un armario rinconero en el vestíbulo, por ejemplo, donde se puede guardar la aspiradora y otros útiles de limpieza. Este armario no reduce la superficie de tránsito y puede inclusive pasar inadvertido si se lo cubre exteriormente con el mismo revestimiento empleado en las paredes.

Por su parte, cuando el lugar disponible en el sótano es muy reducido, puede realizarse un cajón de patatas incorporado a una estantería, como la de la figura 81 que ocupe toda la pared y en donde pueden guardarse ordenadamente provisiones y otras cosas.

En la misma figura puede verse un estante muy práctico para botellas realizado con caños de desagüe (de barro cocido, por ejemplo) de unos 10cm de diámetro y 25cm de largo, apilados delante de una pared, sin tocarla; las uniones se refuerzan con varillas redondas de hierro y se rellenan con mortero de cemento. Luego se da un correcto acabado exterior con revoque y, eventualmente, se pinta con cal. Las botellas allí guardadas están perfectamente seguras contra posibles roturas y se conservan bien templadas.

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