|
Existe una importante variedad de accesorios y elementos que se requieren para llevar a cabo la más óptima mejora de un radiador y explotar al máximo su funcionalidad, sin la necesidad de cambiarlo. De hecho, muchas veces son desechados, pudiendo ser renovados. Los elementos que se necesitan son: llaves, las cuales se encuentran en diferentes modelos en el mercado, siendo exclusivamente para radiadores, como las de doble regulación y con control de temperatura, simples, detentores, con cabezal o monotubos. Los purgadores, por otro lado, son dispositivos que se presentan manuales, semi-automáticos y automáticos. Con ellos se descartan el aire producidas en los circuitos de agua caliente. Los purgadores manuales, generalmente están agregados al radiador, eliminando el aire mediante una llave de paso. Los purgadores semi-automáticos consisten en láminas que se ensanchan y cierran la llave con el contacto con el agua, mientras que al contactarse con el aire se resecan y lo dejan salir. Los purgadores automáticos, si bien son similares a los que ya mencionamos, funcionan sin necesidad de una manutención, es decir de forma automática. Materiales y herramientas Amén de loa accesorios que mencionamos anteriormente, también son necesarios algunas herramientas y materiales más que necesarios para el mantenimiento y la renovación de un radiador. Para comenzar, los elementos más importantes para el trabajo sobre un radiador son un soldador a gas, decapante e hilo de soldar; tubos de cobre, cintas teflón, papel de lija, anillos para la unión de tubos, y grasa antióxido. A su vez, también serán necesarios codos, manguitos, abrazaderas de metal y plástico, así como placas cortafuego. Por último, también es posible que se requiera pintura. La pintura para radiador debe ser especial, resistente y anticorrosiva. |