Potencia y rendimiento de las estufas a leña

La eficacia de una estufa a leña se mide por su rendimiento y éste a su vez determina el consumo. Factores ambientales pueden determinar la capacidad de calor que puede emitir una estufa, pero más importante que las circunstancias exteriores, serán las de la propia estufa que determinarán su verdadera capacidad calorífica.

Consumo de leña en el hogar

El consumo de leña seca necesario para obtener 10 Kw. de potencia útil, variará si se quema en una estufa abierta o en una estufa cerrada. Ejemplo: para un hogar abierto, emplearemos entre 10 y 20Kg, de leña; en una estufa cerrada de gran rendimiento, se reduce a tan sólo 3.5Kg. de leña.

También hemos de tener en cuenta la ubicación de la estufa con respecto a las habitaciones de la casa. Una buena ubicación, nos ayudará a añadir rendimiento al consumo de leña. La proximidad de la estufa a las escaleras reducirá el rendimiento ya que la fuga de aire caliente se irá a las habitaciones superiores.

La posibilidad de algunas estufas de incorporar sistemas de distribución de aire caliente, nos ayudará a evitar esas fugas y direccionarlas a las habitaciones que deseamos.

¿Qué sistema de estufa elegir?

A la hora de elegir nuestra estufa a leña, debemos tener en cuenta varias consideraciones:

  1. La imposibilidad de colocar una chimenea vertical.
  2. La posibilidad de colocar una chimenea de ese tipo.

Para el primer supuesto, recomendamos la instalación de estufas con salida de humos controlada y de colocación exterior. Hoy el mercado dispone de cientos de modelos; desde los más simples de chapa, hasta las estufas decorativas con puertas de vidrio, chapas laterales, etc.

¿Cómo colocar la estufa a leña?

La colocación es simple. Debemos buscar una ubicación correcta en la casa, cercana a una pared al exterior, realizar un agujero del diámetro de los tubos de conducción de salida del humo y conectarlos a ella. En poco tiempo dispondremos de un aparato de calefacción que además, será un elemento decorativo más de la casa.

Si se da la circunstancia de no disponer de una estufa tradicional y si, disponer de suficiente espacio para colocarla, no debemos pensar en realizar grandes obras para poder disponer de una magnífica estufa cerrada como fuente de calefacción. Las estufas prefabricadas ocultarán las tuberías de salida de humo y la parte menos estética de la estufa que escojamos.

Podremos colocar estufas con un cristal transparente frontal; o cristales laterales, etc. Convertiremos un espacio inútil de nuestra habitación en una fuente de calor para toda la casa, ya que nos permite distribuir el aire caliente mediate conducciones a cualquier lugar de la casa. Manteniendo siempre la estética del fuego y la limpieza de una estufa completamente cerrada.

Con todas estas opciones, además de lo ya mencionado, tendremos la ventaja del bajo consumo que se requiere para su mantenimiento.

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