Un invernadero dentro del hogar

Este pequeño invernadero está basado en los grandes invernaderos que emplean los profesionales de la jardinería. Como es obvio, nosotros tenemos el problema del espacio, pero no por eso vamos a privarnos del placer de disfrutar de este apasionante hobby. El invernadero en si, tiene la posibilidad de ser instalado en un rincón soleado de la terraza o por el contrario para aquellos que disfruten de un jardín, en una esquina del mismo, con una pequeña modificación. El tamaño irá en función del espacio de que dispongamos y de las necesidades de producción que pretendamos obtener.

Los floricultores pueden obtener a partir de semillas las plantitas que posteriormente serán trasplantadas, de manera que nos permita la renovación siempre las tengamos jóvenes y fuertes.

Lo mismo ocurre con los amantes del huerto: pueden obtener en el semillero, los comienzos de una nueva cosecha de un sinfín de frutas y verduras. La inversión para la construcción de este invernadero es francamente despreciable, pues los elementos de que está compuesto son mínimos, fáciles de conseguir y baratos.

¿Cómo construir un semillero en el jardín?

La base principal está formada por cuatro paredes de madera sobre la que se ha colocado una puerta abatible con un cristal que dejará pasar el sol y mantendrá una temperatura agradable dentro del mismo.

En la parte inferior o base radica la diferencia entre colocarla en la terraza o en el jardín, ya que para el primero de los casos, es decir su colocación en la terraza, el invernadero deberá contar con un fondo impermeable y dotado de unas salidas para el exceso de agua.

Por el contrario si este invernadero ha de ir colocado en un jardín y a ras de suelo, el fondo no será necesario, pues lo constituirá el propio suelo del jardín. En este caso se le colocarán unas patas que irán clavadas en la tierra para que no se mueva. La madera a emplear ha de ser tratada con la aplicación de algún tipo de protector contra la humedad y posteriormente barnizada. Cuanto mas cubiertos estén los poros de la madera menos pasará el agua y por lo tanto alargaremos la vida de la misma. Como el montaje es muy rápido podemos dedicarle un poco más de tiempo a cuidar este último detalle. Como hemos dicho anteriormente, está formado por cuatro paredes, dos de ellas, las laterales irán cortadas de manera que la parte delantera sea más estrecha que la trasera.

El cristal irá sujeto en un marco del mismo tamaño que las paredes y una vez montadas, sujeto a esta estructura mediante bisagras. Con objeto de facilitar la apertura, colocaremos un asa. A veces necesitaremos tenerla ligeramente abierta: basta con colocar un listón en uno de los laterales y apoyarlo en la estructura dentada. Sería interesante poner en los paneles trasero y delantero unos listones para la colocación de separadores de espacio, con el fin de poder tener diferentes tipos de tierra en función de las necesidades de cada plantación.

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