Uso de las herramientas de corte

Aun cuando para lograr una caja hay que usar el escoplo muchas veces en el sentido vertical respecto a las fibras o vetas de la madera, se procurará que, en lo posible, se dirija el corte a favor del grano. Y ello es fundamental en todos los casos en que se utiliza un formón. Si se trabaja en contra del grano, lo más probable es que se dé lugar a astillados o se obtenga un corte de mayor dimensión en profundidad de la que se ha previsto. El corte a través del grano requerirá más empuje para forzar la resistencia de las fibras de la madera. Si se opera con ambas manos a la vez, una de ellas ejerce presión, en tanto que la otra se encarga de dirigir la herramienta. Si se utiliza una maza, hay que retener fuertemente la herramienta contra la madera, pero asegurándose de que su filo está perfectamente asentado en el sitio en que se quiere producir el corte.

Afilado de formones y de escoplos

Normalmente, un formón o escoplo nuevo suele estar ya afilado y dispuesto para el uso. Por lo general, la inclinación del filo es de 20 a 25 grados. Podría ser que la parte más aguda tuviera el filván de amolado, cosa que se logrará eliminar pasando suavemente y asentando la inclinación bien plana sobre la piedra de aceite. Asimismo se pasará plana la cara opuesta al corte, dejándola resbalar suavemente.

Para conseguir un filo de mayor duración y más cortante es conveniente que las herramientas de corte posean un ángulo de entre 30 y 35°.

De no poseer una buena experiencia, no es recomendable afilar o reafilar personalmente. Es mejor recurrir a un buen profesional, aunque ello suponga un desembolso.

Existen dispositivos que facilitan el reamolado de las herramientas planas de corte. Se pueden adquirir en ferreterías y tiendas de bricolaje. Mediante dichos dispositivos se puede colocar la hoja del formón o escoplo en la inclinación conveniente y modificarla si se quiere lograr un ángulo distinto al que tiene la herramienta. Sin embargo, no es aconsejable pretender dicha modificación solamente con la acción de este dispositivo dedicado al reafilado: si se tiene que cambiar mucho el ángulo de corte de la boca, será conveniente que se haga rebajándolo previamente en una muela.

Mediante una especie de carrillo con dos elementos que gracias a un tornillo retienen la hoja entre dos mordazas, se pueden acoger formones de todas las anchuras.

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